¡Bueno! Pues tras tanta espera y expectación, ayer puede ver por fin esta película.

 

La verdad es que andaba un poco acojonado por lo que me iba a encontrar después que George Lucas vendiese los derechos a Disney; y en parte, mis temores se confirmaron.

Podría haceros una sinopsis, pero… ¿para qué? Hace años, empecé a interesarme por todo lo que pasaba después del “Episodio VI, El retorno del Jedi”, y la verdad, lo que vi que estaba pensado, se me antojó mucho más interesante que lo que me he encontrado.

La trilogía que iba a ser

En la trilogía que ya no será, una raza repitiliana, los Yuuzhan Vong, se aliaban con dos clones del emperador Palpatine, los cuales habían sido creados en previsión de la caída de este;  juntos empezarían a crear el nuevo Imperio, mientras Luke fundaba en Yavin 4 la nueva academia Jedi junto a su amante Mara Jade, una jedi renegada a la que Darth Vader había estado entrenando en secreto a espaldas del emperador Palpatine.

Por su parte, Han Solo y Leia Organa (¡perdón!, ahora sabemos que sería Leia Skywalker, aunque más bien la conoceríamos como “Señora de Solo”) se casaban y tenían tres hijos: Los gemelos Jaina y Jacen, y después vendría el pequeño Anakin Solo. Como herederos de la fuerza, los tres entrarían en la academia Jedi llevada por su tío Luke, e incluso Anakin se vería tentado por el Lado Oscuro (¡Uuuuups! Seamos clásicos, aún podemos llamarlo “Reverso Tenebroso”) de la fuerza.

En las muchas aventuras y batallas que sucederían, asistiríamos a la caída de Luke Skywalker en el Lado Oscuro, su muerte, y posterior resurrección a manos de unas brujas que usan la fuerza (en el Universo Expandido de Star Wars, la fuerza no es sólo usada por los Jedi y Sith de la manera que conocemos), y posterior regreso al Lado Luminoso. También asistiríamos a la creación de una aún más mortífera Estrella de la Muerte (Estrella de la Muerte 3.0 para los amigos), y en el clímax de una de las batallas, los Yuuzhan Vong arrojaban una luna contra un planeta en el que se encontraba Anakin Solo; en los momentos finales, el fiel Chewbacca, metía al herido Anakin en el Halcón Milenario para salvarle, pero se quedaba sólo en el planeta, aullando desafiante a la luna que iba a estrellarse de lleno contra el planeta y… sí, asistiríamos desolados a la valiente muerte de nuestro wookie favorito.

Suena interesante y apetecible, ¿verdad? ¡Pues ya os podéis ir olvidando, porque Disney y JJ Abrams se lo han pasado todo esto por el puto forro! Pasamos ahora a ir analizando lo que nos han ofrecido en las pantallas del cine

El Despertar de la Fuerza

Creo que voy a ir hablando de los personajes, para que os hagáis una idea de lo que nos espera:

Rey

¡Una protagonista femenina! ¡Por fin!. Sí, en efecto, por fin tenemos una heroína que no es la típica damisela en apuros que hay que rescatar aunque intenten maquillarla de rebelde y luchadora como a sus predecesoras en la saga, Leia Organa/Skywalker/Solo y Padmé Amidala/Skywalker; rebelde, luchadora, con gran corazón y pasado trágico que, de la noche a la mañana, encuentra que toda su realidad va a cambiar… una historia muy similar a la de Anakin y Luke Skywalker; incluso la sacan en un planeta desértico que, ¡Ojo! no es Tatoiine, si no Jakú, y aquí viene mi primera queja ¿Tanto mal le iba a hacer a la historia sacar a la prota en Tatoiine? ¿Qué más iba a dar? Si ya tienes un planeta desértico y quieres tener puntos de enganche con los viejos fans de la saga, ¿Por qué cambiar de planeta, si al fin y al cabo la estética es la misma?

 

¿Sabéis qué? Además, el personaje me habría resultado bien novedoso si no fuera porque en sus rasgos de personalidad, me recordaba demasiado a Katniss Evergreen, la protagonista de “Los Juegos del Hambre” (¡Coño, si hasta el malo-malísimo “en las sombras” se llama Snowt, demasiado parecido al Presidente Snow! ¡Ya os lo habíais podido currar un poco, que la cosa huele a copieteo descarado!)

BB8

Queriendo mostrar que los droides también evolucionan, JJ Abrams (empiezo a odiar mucho a este tío), se saca de la manga a este refrito de los Gublins y un balón de fútbol que se comunica a pitidos ininteligibles como nuestro adorado R2-D2.

 

¡Venga, corramos un tupido velo! Al fin y al cabo, George Lucas ya nos la metió doblada con los Ewoks en “El retorno del Jedi” y el insoportable Jar Jar Binks en la Trilogía-Precuela. Creo que este simpático robot no merece tampoco que le sangre demasiado; al menos, no es tan cargante e innecesario como los ejemplos que he mencionado antes.

Finn

Soldado Imperial (¡Que no, que ahora se llaman “la Primera Orden”!) que, horrorizado por la masacre que realiza el ejército del que forma parte en el planeta Jakú, decide desertar y pasarse al lado de la resistencia.

 

Los primeros momentos de este personaje llegan a ser agobiantes: hasta 5 primeros planos de él sin casco y jadeando. Hubo un momento que pensé “¿Se va a pasar toda la película jadeando? ¿En su casting sólo le pidieron que jadease para ver si quedaba bien en pantalla? ¿Su papel va a consistir únicamente en quitarse el casco y jadear?”

¡Oye! Pues resulta que no, que también tiene un momento en plan “Sólo quiero irme lejos y huir de toda esta mierda” y…. se tenía que notar el ramalazo de Disney en esta película, y se deja entrever en el típico diálogo en plan “Yo me quiero ir… No nos dejes…. No valgo para esto, sólo quiero estar lejos… Eres un cobarde y me has decepcionado, esperaba más de ti… Piensa lo que quieras, pero me voy, para al final no irme al ver que estás en apuros” Un, Dos Tres, responda otra vez: Titulos de películas y series infantiles-juveniles de Disney que tengan un diálogo cortado por este patrón…

¡Ah, espera! Que además coge el sable láser que fue de Anakin, después de Luke, y que se supone que ahora es de Rey. Esto que para los ajenos a la saga no supone gran cosa, en realidad está cargado de significado: sólo los que son sensibles a la fuerza como los Jedi o los Sith pueden empuñarlo y hacerlo funcionar; por poner un ejemplo: Si Han Solo cogiese el arma, por mucho que le diese al botón, la misma no se encendería. Parece que vamos a tener dos Jedi en la saga… ¡Que síiiiiiii! Que al final de esta peli no está muerto, si no en coma, y despertará o en el Episodio VIII, o en el IX en la batalla final para añadir dramatismo al tema. ¡Que ahora está mal visto matar al personaje de raza negra en las películas!

Kylo Ren

¡Vale! Se acabó el ser buena persona. Con este personaje sí que me voy a cebar, porque sólo han hecho una cosa bien con él: ponerle guardamanos a la espada. Se ve que el linaje de los Skywalker (¡Uuups, toma spoiler! Se trata de un Skywalker) ha escarmentado a base de quedarse mancos tras distintos duelos con espadas láser, y la mejor forma de protegerle dichos apéndices era esta.

Recuerdo la clase y sofisticación de Darth Vader (personaje de estética icónica donde los halla). con un carácter bien formado y tremendamente intimidante; recuerdo lo que acojonaba Darth Maul con su traje semi-ninja, su cara de mala baba, su cráneo tatuado y sus cuernos; recuerdo la elegancia de Darth Tyrannus y la peculiar empuñadura de su sable de luz; ¡Incluso Darth Sidious/Palpatine, a pesar de su aspecto decrépito y cetrino imponía temor y respeto!

Ahora mirad a Kylo Ren (¿Ni siquiera un triste “Darth” delante del nombre, en serio? ¿Hasta eso nos vais a quitar?), y decídme que no se os antoja CUTRE. ¿Será que ese look es aposta? ¿Será para escenificar que el personaje es un “quiero y no puedo” ser Darth Vader? ¡Coño, que hasta ha sido necesario recuperar el cráneo quemado y abollado de Anakin Skywalker/Darth Vader para que viéramos que el personaje hasta tiene una motivación para ser malo! Por cierto, que nos expliquen cómo ha podido conservar el nieto (¡Uppps, tomad SPOILER de nuevo!) de Darth Vader su cráneo, si se supone que ardió hasta quedar reducido a cenizas. También es casualidad que esté tan bien conservado.

Pero eso no es todo: el personaje nos ha regalado tantos momentos “Emo” en plan “Soy/Quiero ser malo, pero en el fondo tengo buen corazón, y me asaltan las dudas, porque en el fondo soy rebelde porque el mundo me ha hecho así, y en realidad lo que quiero es que me quieran, y tengo mis dudas, y no paro de expresarlas en voz alta y en plan llorón”, que me han dado ganas de potar en más de una ocasión. Si es que daban ganas de meterse dentro de la película, pegarle un par de collejas y decirle “¿Lado oscuro? ¡Tú lo que eres es gilipollas! ¡Ven para acá, que te voy a quitar la tontería a guantazos, que ni para ser un villano decente vales, alelao!”

Otra “cagada”, o al menos así se me ha antojado, ha sido el quitarle la máscara tan pronto, y revelar su identidad así, de buenas a primeras. ¿A esta gente no le han enseñado que lo bueno se hace esperar? No sé… imaginaos que os compráis un roscón de Reyes, y en el primer trozo os aparece la figurita; sí, te comes el resto del roscón porque sigue estando rico, pero ya no es lo mismo. ¿Era necesario que a la más mínima excusa se quitara el caso? ¿Era necesario que de buenas a primeras nos revelen así, en la primera peli de la trilogía que es hijo de Han Solo y Leia, que le entrenó su tío Luke y que se volvió malo? ¿Es que no hemos aprendido nada de la trilogía original (Episodios IV-V-VI) en la que nos iban desvelando las cosas y orígenes secretos en la segunda y tercera parte de la trilogía? Se ve que no…

No es Mario Vaquerizo, es el malo de “El Despertar de la Fuerza”

Otra cosa en la que se nota que no han aprendido: nos sacan a un (supuesto) guaperas bajo la máscara, un tío cuya interpretación no me creo, que actúa MAL, MUY MAL. ¿No tuvimos bastante con el actor que interpretó a Anakin Skywalker para aprender que una “cara bonita” no lo es todo? ¡Y ojo! Que digo cara bonita por decir, que a mí el tío se me antojaba que era Mario Vaquerizo después de haber sido nutrido de forma correcta y apropiada.

¡Pues eso! ¡Qué a gusto me he quedado! Lo siento mucho, sobre todo porque soy fan de la saga; pero me ha dolido mucho lo que han hecho con esta peli, que ha resultado un refrito de “Star Wars” con la prota de “Los Juegos del Hambre”, y una copia mala de Severus Snape de la saga “Harry Potter”, todo eso aderezado con la “magia” de Disney y…. ¡TACHANNNNNNN, El Episodio VII está servido!

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